Tuesday, August 3, 2010

Una obra maestra: Atonement (Expiación) de Ian McEwan

Desde hace un buen tiempo que quiero escribir acerca deAtonement (Expiación en español) de Ian McEwan. Me he demorado un poco porque a veces es un problema poder plasmar cuánto me gusta algo. Siento que me quedo corta en la respuesta a esta pregunta: ¿por qué me gusta tanto este libro? Hay un montón de motivos. Pero mejor vamos por orden.

Lo encontré merodeando la Casa del Libro en Barcelona. Mientras estuve por allá, aproveché para comprar libros que generalmente no se encuentran en Lima.Atonement fue uno de ellos.

En resumen, y sin malograr a los demás al final de la historia: Briony Tallis es una niña de trece años de la clase alta inglesa que tiene el sueño de ser escritora. El año es 1935 y ella se encuentra en medio de la complicada transformación de niña a adolescente. Es testigo de un encuentro entre su hermana mayor, Cecilia, y el hijo del ama de llaves, Robbie y no entiende qué sucede, creando en su cabeza una historia fantástica. Diferentes eventos llevan a Briony a confundir la realidad con lo que ella cree que es la verdad y por ende, a cometer un delito a través de una mentira. Esa mentira cambia las vidas de todos los personajes de la novela. Con el paso de los años y al entender por fin que ha cometido un crimen, Briony se pasará el resto de su vida tratando de expiar sus pecados. Si lo logra de verdad o no es algo que se descubre al final de la novela.

Mi experiencia leyendo el libro fue maravillosa. Me atrapó desde un primer momento, a pesar de tener un comienzo lento, como dicen algunas personas cuando toma más de un capítulo en llegar al clímax. Pero para mí, eso fue perfecto. McEwan posee un lenguaje exquisito que atrapa, envuelve sutilmente, te enamora, te seduce y no te deja más. Nos va presentando los personajes de forma pausada, pero profunda. Me encanta como utiliza el discurso indirecto libre para acercarnos al mundo interior de los personajes. El lector no se da cuenta del constantezoom in y zoom out que hace el autor a través de la novela y la forma como va construyendo la tensión. Uno no sabe qué va a pasar exactamente, pero intuye, siente, que algo malo va a pasar y eso comienza a generar esa angustia, la emoción que luego, cuando la desgracia cae sobre los personajes, nos hace parte de ella y nos deja sin aire.

La construcción de sus personajes es impecable y Briony Tallis es un personaje excepcional. McEwan nos presenta el mundo interior de esta niña para hacernos comprender por qué es que el mundo imaginario de Briony tiene un papel fundamental en el desarrollo de la historia. Además, los amantes en desgracia, Cecilia y Robbie se desarrollan de la misma manera. Entramos en sus cabezas sin darnos cuenta que el narrador está cambiando y los conocemos, los sentimos. Exploramos con ellos la emoción de lo desconocido, la pasión de su amor y la desesperación de su desgracia.

Otra genialidad es que en verdad son dos novelas en una. Ambas historias comparten tres cuartos de la novela y luego se bifurcan, de manera delicada y sin que lo notemos. Cuando llegué a la última parte de la novela y entendí por fin toda la historia, me quedé con la boca abierta durante unos diez minutos. No sólo por el final de la trama, sino por la belleza en general del libro, sus recursos, las herramientas, todo en conjunto.

La novela explora los diferentes aspectos del amor, la ingenuidad, la culpa, la vergüenza, la ira y la traición. La trama está muy bien armada, no hay cabos sueltos, no hay sobras que queden colgando, sin explicación, de algún lado.

McEwan refleja al detalle la sociedad inglesa de la pre-guerra, la cruda realidad de la guerra y todos los recovecos de la culpa y vergüenza de Briony.

El término obra maestra no es utilizado frecuentemente. Pero es libro definitivamente es una obra maestra. No me canso de leerlo. Lo leí por primera vez en febrero y ya van tres veces que lo leo completo desde entonces. Los flechazos y amores a primera vista no son sólo para las personas. Es para los libros también. Atonement fue un flechazo y me enamoré sin remedio de la novela.

3 comments:

Paulina Aguilar Gtz. said...

Hola Meli, también leí Expiación y me parece una obra maestra. En realidad, primero vi la película y más adelante leí el libro. A pesar de que la película me parece hermosa (la banda sonora es de mis favoritas), creo que el libro es todavía mejor. El personaje de Briony impresiona (no pude evitar sentirme identificada con ella por ser escritora). La narrativa y la historia en sí son extraordinarias, sin duda alguna de los mejores libros que he leído. Gracias por hablar acerca de esta obra :)

Saludos.

Melissa Vizcarra said...

Hola Paulina, gracias por comentar! Tienes razón acerca de Briony, yo también me identifiqué con ella por el mismo motivo y me encantó poder entrar en la cabeza de otro escritor de esa manera. No podía evitar pensar que quizás, la cabeza escritora de Briony era la cabeza de Ian McEwan y que nos estaba dando la increíble oportunidad de hurgar en su mente un ratito.

Un abrazo,
Meli

Augusto Remo Erdosain said...

Muy bueno tu post y coincido plenamente. Antes había leído Enduring Love y me pareció muy buena, pero Atonement es una obra maestra con una trama genial y un final que, como bien decís, puede dejarte boquiabierto un buen rato. No vi la película por temor a que tenga un final hollywoodense decepcionante.